Autor: Johan Zuidweg
Hace quince años, una organización con el nombre de TINA (Telecommunications Information Networking Architecture) planteó la revolución de las telecomunicaciones. En aquella época, la palabra telecomunicaciones era prácticamente sinónimo de telefonía conmutada, y todavía asunto exclusivo de grandes operadores nacionales. Internet sólo empezaba a utilizarse dentro del ámbito académico.
La visión de TINA, cuyos miembros fueron los grandes fabricantes y operadores, entre ellos Telefónica, fue revolucionaria para su época TINA visionó una red global compuesta de muchas redes interconectadas con una capa de middleware, que permitía el desarrollo y despliegue de servicios, de manera independiente con el transporte subyacente.
Los servicios, que iban mucho más allá que la telefonía o la simple transferencia de datos, fusionaban las tecnologías de la información y las telecomunicaciones. El modelo de diseño de TINA era completamente orientado a objetos, y el middleware estaba basado en CORBA (Common Object Request Broker Architecture), también innovador para su época.